“El hijo del mañana, es la chispa infinita e inmortal de la conciencia que habita en cada uno de nosotros”, la misma que inquieta de por si, se nos presenta en todos nuestros logros y derrotas, y que al mismo tiempo nos reclama como original y apropiada herramienta, para resolver ya por fin de una vez, este eterno enigma de la vida que no terminamos de comprender”.
Zharten
Dice un antiguo aforismo;
“Al Cielo mismo se le alcanza por asalto”, donde podemos enlazar con otro que nos dice “hay de aquellos los tibios, porque estos mismos no alcanzaran lo que es Grande y Supremo”.
………. Es decir, todas las medianías mentales en forma de opiniones que se quedan en el purgatorio”.
Llega un día para todos nosotros que el espíritu del buscador sobre las experiencias de la vida, ya no nos sirven o se quedan algo cortas, es entonces cuando nos sucede algo que nos inquieta de una manera sobrenatural y es cuando este candidato invisible y tenaz que es la Conciencia misma nos insiste con su plena libertad y libre albedrio, a que le abramos las puertas hacia el futuro, hacia aquello que nos aparece y nos reclama más allá de lo conocido.
El más allá del misterioso mundo oculto, que espera ser divisado por cada uno de nosotros, se encuentra tras un velo de las apariencias sin resolver, es aquel lugar donde el valiente y el osado peregrino Nakiketas, se atreve a ir más allá de lo establecido por la antigua costumbre. Es el viaje hacia el mismo reino de la Muerte, lo desconocido y al lugar que denominan en Oriente el Kama-Loka, un lugar de tránsito para los deseos insatisfechos, que una vez sin mente alguna, deambulan durante algún tiempo hasta agotar sus propias energías. Esta zona de paso es lo que la religión llama” el purgatorio de las almas” otro desierto para el alma y el lugar de trabajo para el propio espíritu, que una vez libre de los deseos del ego, se encamina hacia el mismo Devachan o Cielo.
Todo esfuerzo obtiene su recompensa, así como toda causa tiene su premio tanto en la Tierra como en los Cielos, porque sin las medianías acostumbradas y con un vital e intenso dinamismo, se pueden alcanzar los objetivos propuestos, puesto que la libertad en la acción misma también reclama para sí de una buena dosis de decisión, una cierta tensión necesaria sobre todo al principio del camino.
Es poner Atención en la búsqueda de todo lo que de verdad vale la pena alcanzar, que por supuesto, saber de una vez por todas si somos de verdad Uno con Dios y por lo tanto unos Seres Inmortales o por el contrario, tan solo habitantes de un triste cuerpo animal sufriente destinado a la muerte.
¿Realmente creemos ser Hijos de Dios…..?