Las Escrituras son la Luz del Mundo
“Supongamos ahora que se les libre de sus cadenas y se les cure
de su error; mira lo que resultaría naturalmente de la nueva
situación en que vamos a colocarlos. Liberamos a uno de estos
prisioneros. Le obligamos a levantarse, a volver la cabeza, a andar
y a mirar hacia el lado de la luz: no podrá hacer nada de esto sin
sufrir, y el deslumbramiento le impedirá distinguir los objetos
cuyas sombras antes veía.
Te pregunto qué podrá responder si alguien le dice que hasta
entonces sólo había contemplado sombras vanas, pero que
ahora, más cerca de la realidad y vuelto hacia objetos más reales,
ve con más perfección; y si, por último, mostrándole cada objeto
a medida que pasa, se le obligase a fuerza de preguntas a decir
qué es”, “¿no crees que se encontrará en un apuro, y que le
parecerá más verdadero lo que veía antes que lo que ahora le
muestran?” La Caverna de Platón
La sociedad hoy en día por lo general, en muchas cosas nos encontramos
en tinieblas, inmersos en un océano de opiniones diversas, como por
ejemplo de no saber cuál es la mejor manera de gobernar políticamente al
pueblo. Actualmente hoy en política, se está luchando entre los bandos de
una Democracia y el Comunismo o Socialismo por el otro, con sus
inacabadas luchas y no se tiene en cuenta de las Máximas de aquellos
Gobernantes, que nos han precedido en la Historia. Por ejemplo, en los
relatos antiguos de los Vedas, en sus Upanishads o comentarios, así como
en el mismo Mahabharata y el Ramayana, hay sin duda alguna suficientes
Pensamientos y Normas Morales para el buen progreso político de todos
nosotros.
Por ejemplo, para discernir sobre el Origen del Mundo dicen:
Nada existía entonces: nada visible; nada invisible. Ni aire, ni
cielo. ¿Dónde estaba el Mundo? ¿En qué deposito Inmenso estaba
contenida el agua? ¿Dónde estaban las altas bóvedas del
firmamento?
No había absolutamente nada de muerte ni de vida. Nada
anunciaba el día ni la noche. No existía la Aurora coloreada de
nácar ni el crepúsculo dorado.
Las tinieblas estaban envueltas en tinieblas.
Todo estaba confundido. El Ser reposaba en el seno de ese Caos,
y el Gran Todo nació por la fuerza de su piedad.
El amor estaba en él y de su esencia surgió el germen fecundo.
Se deduce que la Existencia del Universo vino a Ser, cuando del Caos surgió
el Amor que venció a las tinieblas.
Muchos de nosotros observamos que la «cultura actual», con sus políticas
en constantes peleas y desafueros sin ningún sentido noble, compitiendo
con diversas formas Religiosas que, aunque piadosas, solo sirven para lo
más cercano y temporal de las costumbres, cuando logran entretener y
aliviarnos para el día a día. A pesar de las buenas intenciones la muchas
formas religiosas, no logran satisfacer a muchos para lograr de verdad, la
Unión fraternal entre los diferentes Credos.
Esta es nuestra actual visión Cultural y esto es algo que debería servirnos
para despertar y salir del «letargo acostumbrado» para visualizar “la senda”
de una verdadera educación, que logre de verdad hacernos realmente
humanos y libres. Todos tenemos el derecho a «una buena cultura» y a vivir
sin miedos y libres, a vivir con renovadas esperanzas y buenos deseos para
todos.
Para comenzar es de reconocer que, en gran parte, la luz del saber que nos
muestra la cultura actual es muy pobre para con nosotros, al menos para
los que intuimos de que «algo no va bien» y que merecemos algo mejor,
puesto que percibimos que somos en verdad “seres luminosos, herederos
e hijos de una Luz Mayor” y por lo tanto las fugaces luces de opiniones
vacías y equivocadas que tratan de inculcarnos, no ayudan a nuestro
proyecto humano de paz y solidaridad fraterna. A lo sumo, solo benefician
a los que nos gobiernan, que, a cambio de incentivos y prebendas,
pretenden entretenernos como a los niños de guardería, así en verdad, la
mayoría de nosotros, conscientes o no de ello, les seguimos como ovejas
al matadero.
Por esto y por la conciencia divina que brilla en cada uno, nos es muy
necesario acudir a las Bibliotecas, puesto que en ellas encontraremos el
buen alimento para nuestro bien.
Por ejemplo, leemos al azar en uno de los Clásicos:
“Si el príncipe es virtuoso, los súbditos imitaran su ejemplo,
siguiendo el modelo gobernante-súbdito, padre-hijo, etc. Una
sociedad prospera solo se conseguirá si se mantienen estas
relaciones en plena armonía. Los principales deberes de todo
hombre de gobierno son: Amar al pueblo, renovarlo moralmente
y procurarle los medios para la vida cotidiana. Cultivar la virtud
personal y tender sin cesar a la perfección.
En la vida privada como en la pública, observar siempre el
sendero superior del “Justo medio”. Practicar los deberes de
todas las relaciones sociales. Tener por objeto final la paz
Universal y la Armonía general”. de Confucio
Es claro que a todos nos conviene estar bien informados, porque tal como
observamos a diario, los lideres que hoy nos gobiernan, además de ser
elegidos por nosotros “democráticamente hablando”, caemos en el error
de aceptar todos sus errores, dejándolos que sean como «profetas» de las
más nefastas opiniones y de falsas ideas, que una vez establecidas como
verdades, suelen derivar en normas y leyes, que nos obligan, guían y
manejan como esclavos en la caverna del Mundo.
En muchos casos evidentemente nos falta una mejor información, porque
casi todo lo que se proclama por los medios a nuestro alcance, sin cotejarlos
con un examen serio y valido debido a la comodidad o la dejadez,
terminamos por establecer como algo normal para nuestras vidas, y por
ello, a modo de espectadores silenciosos, esas normas y guías las seguimos
como a «ídolos» a los que hay que adorar por siempre.
De este modo, en el fondo de la cuestión, internamente percibimos que esta
forma de cultura no encaja bien con nuestra naturaleza y muchos, aunque
obedientes, no terminamos de aceptarla, con la consiguiente tristeza, pues
para bien o para mal solo estamos recogiendo los resultados de “la siembra
de otros”.
Para los despiertos, la sabiduría del Mundo y de la Vida que buscamos, ya
la han encontrado nuestros antecesores culturales, y los libros son sus
afortunados testamentos. Solo nos hace falta abrir los tomos heredados y
comenzar a discernir bien lo que dicen sus inmortales páginas. Benditos
sean los que nos han inspirado y dejado el Arte de las Escrituras.
Las Bibliotecas de la Humanidad, están esperándonos para lograr entender
mejor al Mundo y a nosotros mismos, porque los Libros abiertos y en el
Silencio interior, son nuestros primeros y grandes Maestros.
Recapitulando.
La mayoría de nosotros nos manejamos con las ideas de los demás, de
opiniones que constituyen nuestro “pan de cada día”. Tal es así que
abundan ideas equivocadas desde sus bases, aquellas que al usarlas se
hacen como verdades, sobre todo cuando se nos repiten incansablemente
a través de los medios, en los periódicos, en las cadenas televisivas y en las
redes, convirtiéndose de esta manera en persistentes doctrinas para
seguirlas y proclamarlas. De esta manera se terminan proyectando en los
medios como verdad, siendo en cambio, sí acudimos al discernimiento,
solo engaños elaborados, falsas opiniones mentales bien disfrazadas de
verdad.
Estamos por lo tanto esclavizados por las ideas y las opiniones del mundo,
que, sin fundamentos ciertos, nos ordenan y nos mandan seguir por encima
de nuestras opiniones, que por otro lado si se nos dejara escuchar, quizás
nuestras ideas estén más cercanas a la verdad, que aquellas otras
difundidas alocadamente, a diestro y siniestro por la opinión general.
La generalidad de las falsas opiniones que circulan a todo tren por los
medios, son utilizadas por “los de arriba”, que conscientes o
inconscientemente” tratan de controlar a las mayorías, que no saben muy
bien adónde van cada día.
La literatura habla de “las masas de gente” que deben ser dirigidas para su
propio control y provecho, mediante el uso sutil y engañoso de la
propaganda, “del bienestar común”, un tipo de Sociedad que la presentan
como ideal para seguir a toda costa, si se quiere ser feliz. Tal es así que se
nos ofrecen toda una suerte de loterías, dadivas y privilegios de clases si
queremos obtener el premio de nuestra propia libertad. En cierto modo, la
libertad puede estar en entredicho y amenazada mediante el miedo
psicológico de perderla para siempre.
Aquellos pocos espirituales que no se creen en esta falsa “sociedad del
bienestar”, una idea tan divulgada y disfrazada de aparente bondad, como
que la única libertad posible viene de afuera de nosotros, y que solo se hace
realidad para aquellos mismos que presumen ser más listos y ricos, a los
que hay que imitar.
Hay que abrir los ojos y ver que las ideas establecidas hoy, no siempre han
sido las mejores y aunque es cierto que algunas son buenas por su
naturalidad, en cambio hay otras que deben ser revisadas y mejorarlas,
puesto que sus derivados frutos, hoy en día son amargos para su consumo.
Los actuales líderes del Mundo.
La Ciencia actual y sus Ministros, nos enseñan que todo lo que existe ha
nacido de la materia o del caos, todo un concepto sobre la creación del
Universo y del hombre que nos dice, que todo deviene de un “primer
átomo”, toda una teoría que, si bien no está reñida con la verdad, solo de
por sí al estar basada en las formas exteriores y sus elementos se queda
bastante coja, porque además se necesita de un examen más amplio en
perspectivas sobre “aquello más sobrenatural y metafísico”. Por lo tanto,
excluir al Espíritu Invisible de las cosas, la misma Ciencia se queda
incompleta para ser denominada una Ciencia Exacta, pues la misma se
encuentra navegando a la espera de nuevos hallazgos por atesorar.
Por otro lado, en la contienda por el Saber, nos aparece la Religión con sus
muchas maneras de hablarnos de Dios, mediante una gran número de
Credos que terminan por señalarse unos a otros, como a enemigos o
infieles a los que hay que combatir. De todos modos, la Religión para
muchos es lo único espiritual que tiene más a mano y por lo tanto esta
Ciencia debe ser respetada por todos. El problema de los religiosos en
general es que no terminan de comprender al mismo Dios, porque quieren
hacerlo a la manera humana y particular de cada Credo. Como un tercer
elemento humano, nos aparece en la escena el filósofo de turno, que si bien
se dice “amante de la verdad” las mayoría de las ideas filosóficas “se
enredan filosóficamente”, para explicar “aquello mismo que Es Una sola
Verdad”, la existencia de la Unidad en un Todo Absoluto y Único.
¿Qué podemos hacer los filósofos que respetamos a la Ciencia y a la
Religión como algo Noble y Bueno para la Vida? En primer lugar, es poder
disponer de nuestro enfoque correcto ante las circunstancias de la propia
vida, actualizando en nosotros la “libre y joven intuición” que todos
disponemos. Es tener una ventana abierta, “un atisbo natural” que en lo
posible se atreva a navegar sobre las doctrinas científicas y religiosas,
proclamando el uso natural del espíritu como enlace, tratando de unificar
las dos modalidades de Ciencia y Religión en un sentido más completo,
mediante “el discernimiento del espíritu” que habita en cada hombre,
cuando se decide a “conocerse mejor a sí mismo” más allá de las opiniones
generales.
La verdad entonces, no es solo del dominio único y privado de la ciencia
positivista, así como tampoco de la propia gente religiosa y de doctrinas
particulares que cada pueblo profesa, puesto que la verdad, en última
instancia filosófica, no solo la debemos buscar en un sistema basado en
exámenes físicos de la materia y su energía, así como tampoco de que todo
“lo creado y visible”, es proveniente de un solo Dios con tintes personales, sino que otorgándoles a ambas por igual, su fiel contenido y respetando
sus valores íntimos, encontremos en ellos “su espíritu de verdad” que sin
duda alguna, pueden contener.
Por ello es que, no debemos perder de vista el buen consejo de la
“Teosofía” como buena herramienta, que para empezar propone, los “tres
principios” esenciales para encontrar todo lo que de verdad ansiamos y
amamos, tanto para los que somos enseñados como niños, así como
también para los que se dicen enseñantes:
1 – Un principio Omnipresente, Eterno, Ilimitado e Inmutable
sobre el cual toda especulación es imposible, ya que trasciende
el poder de la concepción humana y solo puede ser
empequeñecido por cualquier expresión humana o comparación.
Una Realidad Absoluta, que antecede a todo ser manifestado y
condicionado.
2 – La Eternidad del Universo in toto, como plano ilimitado;
periódicamente “el campo de acción” de innumerables
universos, incesantemente manifestándose y desapareciendo”,
llamados “las estrellas que se manifiestan” y las “chispas de
Eternidad”.
3 – La identidad fundamental de todas las Almas con el Alma
Suprema Universal, esta última un aspecto de la Raíz
Desconocida; y el peregrinaje obligatorio para cada Alma – una
Chispa de la primera – a través de todo el Ciclo de Encarnación o
Necesidad, de acuerdo con la ley Cíclica y Karmica, durante todo
el término.
La Doctrina Secreta. de H. B. Blavastky
Debemos partir entonces con mucha cautela, que es la hermana más
cercana a la Prudencia, porque el espíritu de la Verdad, aunque
pretendamos ocultarlo por algún tiempo conscientes o inconscientemente,
está siempre presente en la propia Naturaleza, así como también en
nosotros mismos, al observar fielmente que surgen “modalidades de
pensamientos libres” que por su interna Naturaleza nos otorgan un cierto
equilibrio de algo mucho más libre y dinámico para la Vida.
Si fuera posible llegar a visualizar este escenario espiritual, poder ver a la
misma Naturaleza desde otro ángulo mejor dispuesto sobre las ideas y
sueños, que hacen posible percibir esta “sensación metafísica y divina de
la vida”, así como de percibir y captar el origen y causa de las ideas
filosóficas, que florecen cada día en mentalidades y comunidades
contemporáneas, cuando con un Corazón Científico, Religioso y Filosófico,
profundamente Humano, optamos por abrir y comprender las Eternas
Escrituras de la Humanidad.