Entrada a la Academia
Por lo general, cada comienzo que nos disponemos seguir se basa en unos principios que originan todos los procesos posteriores. Sin principios no hay una verdadera continuidad en el camino, puesto que todo lo que determina una línea a seguir en cualquier proyecto importante, es necesario que se origine de un punto de inicio que nos sirva de faro cuando volvamos a empezar de nuevo si nos sentimos desorientados.
Por ello mismo es que pongo a disposición del alumno, un primer Articulo que muestra el contenido y la intención de estos temas que se presentan y viven en esta Academia.
Como se dice en la entrada, esta Escuela es virtual, es decir solo se nos hace presente a través de las páginas que el Autor se ha atrevido a escribir. Por lo tanto, cada lector es libre de unirse a la Academia, si así lo cree útil, en caso contrario las más de las veces serán como tantas paginas olvidadas que hay en las redes sociales.
Si eres un Estudiante sincero de la Verdad y en tu libre determinación decides seguir adelante, estas páginas te resultaran de provecho, puesto que son fáciles de digerir si tienes a mano un Espíritu poético y filosófico, que libre de ataduras y sofismas dentro de «la caverna de las opiniones cotidianas» podrás discernir bien lo que aquí se te presenta.
Con este principio que lo declaro con fines ecléctico y libre, por tu libre albedrio si lo prefieres entra a esta Academia. Tomate la libertad de escoger uno de sus asientos y disfruta de la Vista Teosófica y libre que iras descubriendo. Las imágenes y pensamientos siguientes que suscitan las palabras que se te acercan, te dirán si has elegido bien o no. Luego si has elegido seguir participando como un «novel alumno» que aspira desde su «intimidad y esencia» poder llegar a ser algún día, un Discípulo de los Misterios de la Vida, el director a la manera clásica te da la Bienvenida, como un Hermano, puesto que también busca lo mismo que vos, «una refrescante brisa mientras se dirige caminando hacia la Verdad».

En verdad, que el propósito de la vida es vivir y desarrollarse en lo Espiritual, puesto que por experiencia sabemos que las formas y objetos que venimos observando desaparecen o se trasforman con el paso del tiempo. Las formas humanas no solo son tan numerosas como las almas de los hombres, sino que cada alma puede evolucionar en un número infinito de formularios.
Se deduce, entonces, que, si somos entusiastas de la vida más amplia de la religión o de la ciencia, y nos esforzamos por obtener una comprensión más profunda de las posibilidades de nuestra naturaleza humana común hasta ahora, antes de caer en el error de ser intolerantes con las formas de las diversas religiones del mundo, debemos reconocer que todas sirven a su propósito, cada una a su propia manera.
Por ello, si el hombre encuentra mayor consuelo en una forma que en otra, es seguramente porque es lo más adecuado para él por el momento. Con la misma seguridad crecerá a partir de ella naturalmente a medida que evolucione, pero hasta que no descubra por sí mismo sus propias limitaciones, no es prudente tratar violentamente de arrancarlo de la forma en la que confía en este momento, no sea que la vida perezca con su vehículo. Pues debemos recordar aquello de «No escandalicéis a los niños».
Extracto del «Evangelio del Cristo viviente»
La luz divina en nosotros
Debemos recordar cada día, que todos nosotros somos seres con una divina luz, reflejo e hija proveniente de otra Luz que es mucho más Grande. La misma que nos da la Vida, que en esta cuestión es la verdadera Causa de todas las luces pequeñas. La Luz es Amor y Sabiduría que está repartida por todo el Cosmos y depende de nosotros comprenderla. Por esto es por lo que algunas almas parecen ser que reciben más luz que otras, por diversas circunstancias de tiempo y de lugar, pero sobre todo por la disposición que tienen las almas hacia lo que es divino y celeste.
Entonces es así de que hay ciertas almas que han perdido gran parte de la referencia con esa Luz Divina y ahora andan como a medias, casi a oscuras y a tropezones continuos durante gran parte de su paseo por el mundo. Estas almas son las pobres en Espíritu, es decir las más jóvenes, que durante su existencia formal y que alejadas conscientes o no, de la situación, sufren de momento en la obscuridad de la ignorancia, con todas sus causas y consecuencias funestas.
Evidentemente estas almas son las mas necesitadas de Amor, son almas que se mueven sobre la Tierra como las demás, pero que han perdido el Foco de la Luz del verdadero Amor, así como también no enfocan bien la orientación correcta del lugar donde deberían dirigirse para su propio bien, un lugar donde se encuentra en todo su esplendor la Gran Reina de las Amistades, la Buena Madre que rige en todos los corazones de las almas que separadas en sus diversas manifestaciones formales de la Creación andan extraviadas como ovejas sin Pastor.
¿Por qué existen todavía almas confundidas entre los seres humanos que no se dirigen hacia la Buena Luz? ¿Como podemos ayudarlas para terminar con esta falta de Amor en sus ajetreadas vidas?
“Bienaventurados los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos”
Evidentemente todas las almas son hermanas y forman una familia numerosa y como vemos, no todos los hijos tienen la misma edad, puesto que la unidad familiar está conformada por una escala compuesta de mayores y menores. Por lo tanto, cada uno de nosotros ocupamos un sitio con una edad diferente en la Gran Comunidad de Seres Humanos.
Entonces debemos preguntarnos ¿Qué edad tenemos ahora mismo? ¿En la Escuela de la Vida en que Curso o Etapa me encuentro ahora mismo ?
Este enigma filosófico es lo que vamos a tratar de comprender, estudiando la Clave de la Teosofía en la propia Naturaleza y en Nosotros mismos.
Nos espera un asiento en la Academia de la Vida.
Bienvenidos
Dhaizman 2026